Convierte tus contratos de arriendo firmados en una base de datos que muestra tu exposición: cuánta renta está en juego, qué se vence y cuándo, y qué cláusulas te juegan en contra. Subes una vez, nunca tecleas.
Dueños y arrendatarios que ya ven su exposición con Onigiri
Da lo mismo si cobras renta o la pagas: quien administra el contrato no debería ser la única fuente de verdad sobre él. Tu exposición — del lado que estés — debería estar a la vista, no enterrada en un PDF que nadie volvió a abrir.
Seas dueño o arrendatario, no deberías depender de la memoria — ni de la buena voluntad — de quien lo administra.
Subes el contrato una vez. Nosotros leemos cada cláusula y te avisamos antes de que importe.
Cada hallazgo viene con la cita textual del contrato. No te pedimos fe — te mostramos la cláusula.
Cuando IFRS 16 obligó a las empresas a tener su data de arriendos en orden, el 72% de las listadas descubrió que su sistema no daba el ancho — data incompleta y dispersa entre áreas, dependiendo de planillas Excel manuales.
Cada contrato pasa por una cadena de agentes especializados. Cada uno hace su parte, deja registro y le pasa la prueba al siguiente — mismo contrato, mismo resultado.
Quien arrienda espacios muchas veces es también arrendatario en otros. La misma empresa tiene exposición de los dos lados — y Onigiri la lee en ambos.
Los demás guardan tus contratos o te obligan a teclearlos. Nosotros los leemos, los verificamos contra su propia letra, y te ponemos la plata en juego en la cara.
No te pedimos fe en una IA. Cada cifra, cada alerta y cada hallazgo apunta a la línea exacta del contrato de donde salió. Haces clic y ves la prueba — cláusula, página y nivel de confianza. Nada sale de una caja negra.
Las firmas más grandes del mundo documentaron que la data de arriendos vive incompleta y dispersa. Onigiri solo lo pone frente a ti — contrato por contrato, con la cita textual.
Fuentes públicas verificadas, 2026. El problema existe y está medido — nosotros lo hacemos continuo y con prueba.
Trabajamos con documentos firmados y datos sensibles. La seguridad no es una pestaña de ajustes: es cómo está construido Onigiri desde el primer día.
Tus contratos viajan por TLS y se almacenan cifrados en reposo. Nadie fuera de tu cuenta los ve.
Tus contratos jamás se usan para entrenar modelos de terceros. Tu información no alimenta a nadie más.
Los datos de cada cliente viven separados. Tu cartera nunca se mezcla con la de nadie.
Permisos por usuario y registro de quién vio o cambió qué. Tú decides quién entra a tu información.
Pides eliminar tus contratos y se eliminan. Tu información no se queda donde no la quieres.
Cada cifra apunta a su cláusula de origen. Sin caja negra: tu equipo puede revisar y defender cada dato.
¿Tienes requisitos específicos de seguridad o un acuerdo de tratamiento de datos que revisar? Hablemos — lo vemos antes de que subas un solo contrato.
Empiezas a contingencia: si no encontramos plata en juego, no pagas. Desde ahí, eliges el plan según el tamaño de tu cartera.
Cargamos 5 de tus contratos y te mostramos tu exposición. Si no encontramos plata en juego, no pagas.
Para dueños y arrendatarios con una cartera activa que vigilar todo el año.
Para fondos, multifamily y administradoras con muchos activos y los dos lados del contrato.
* Precios referenciales — los ajustamos al tamaño real de tu cartera. Cuéntanos cuántos contratos administras y armamos el número.
Datos, seguridad, IFRS 16 y la oferta a contingencia. Si te queda una duda fuera de aquí, escríbenos a [email protected].
«Dame 5 de tus contratos. Si en una semana no te encuentro plata en juego que pague el primer año de Onigiri, no me contratas.»
Convertimos la venta de software en una mina de oro a contingencia: tú no arriesgas nada, nosotros demostramos valor con tu propia plata.